sábado, 15 de octubre de 2016

Limpiar el polvo en un día soleado es tontería

 
Esta habitación rebosa de sol tanto que parece un acuario, una de esas casas holandesas sin cortinas que miras con el rabillo del ojo, sabiendo en lo profundo que la impudicia está en el ojo que roba y no en lo que se muestra. En la mía todo está claro y blando de polvo. Y se supone que lo limpié ayer mismo. A veces haces cosas tan inútiles y con tan buen talante que te das ternura. Si lo piensas, es algo digno y hermoso: se parece a levantarte de la cama cada día.

La luz ha cambiado después de la lluvia. Resbala por el blanco flamante y frágil de la sierra y viene a parar a mi ventana toda brazos y piernas, como el niño que recoges al final de un tobogán hecho una madeja de carne. En estas condiciones me cuesta hacer uso del lenguaje. Lo que mejor me sale es mirarlo todo con ojos de condenado a muerte. El cactus desbordando de la lata de especias que le sirve apenas de tiesto, creciendo como una forma de vida extraterrícola. Las botas del trabajo esperando junto a la puerta, demasiado castigadas como para pretender componer una metáfora, y sin embargo... La sombra del vello de mis brazos en el cristal de la mesa sobre la que escribo: la primera hierbecilla fina tras el verano, ese alivio. Las patatas que acabo de cocer y que se enfrían en el fregadero, feas, no seleccionadas, perfectas.

Así no hay quien escriba algo medio inteligible. Aunque si le das una vuelta también a esto, te das cuenta de que comprender con la cabeza es otro tierno autoengaño. Me levanto hasta el balcón del jazmín, y a la luz brutal de este sol vestido con una poquita de nieve, me miro las manos. Cuesta entender que ahí dentro haya arterias y venas y un flujo de moléculas y gases. Cuesta entender que el jabato de mi jazmín canijo sea capaz de convertir la energía de una estrella en dos o tres flores simultáneas. Cuesta entender que mis humores y soliloquios mentales sean una pura cuestión de eléctrica y química.

He accedido a lo que la ciencia dice al respecto. Estudié mitocondrias, neurotransmisores y el oscuro ciclo de Calvin. Todo eso me ha servido como anécdota. La razón es a la comprensión del mundo lo que las actividades de gimnasio al deporte: un entrenamiento. Sucedáneos. La ciencia no me basta para colmar mi asombro. Las palabras no bastan para compartirlo. Para convencerte de que mires como si fueran a ejecutarte mañana. Para convencerme de que mi conciencia tiene otras maneras de percibir y entender más allá de lo que se revuelve en la mente e intento expresar de manera ingenua.

 Como quien se cree que ha limpiado el polvo hasta que un rayo de sol se lo muestra.


Es que es muy raro este cactus. Contemplo su manía de vivir y pierdo el oremus.

11 comentarios:

  1. Ese cactus se ve bien, es extraño pero tiene personalidad.

    Me encontré tu blog y ya lo sigo, tiene muchas cosas interesantes así que con tu permiso seguiré pasando

    :D

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    1. Sólo le quito el permiso a trolls y spammers. Así que..puerta abierta. ¡Gracias!

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  2. Oí decir que cuando el universo "explote", solo sobrevivirán algunos insectos...y ese cactus

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  3. qué razón tienes con lo de la razón, con lo del autoengaño. la razón llega hasta donde llega. tienes una manera muy lúcida y muy bonica de explicarlo. ha sido muy guay leerte.
    así que gracias.
    y un saludo.
    y ya :)

    n.

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    1. Noo, gracias a ti.
      Y perdón, pero siempre me retraso respondiendo comentarios.
      Y vuelve cuando quieras.

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  4. Cada ser humano capta el sol que entra por la ventana de diferente manera y percibe las sensaciones con diferente sentir, así como los cactus son diferentes.....Me encanta la mostaza

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    1. ¡A mí también! Empiezo a creer que tiene propiedades regenerantes y superheroicas.

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  5. Cada ser humano capta el sol que entra por la ventana de diferente manera y percibe las sensaciones con diferente sentir, así como los cactus son diferentes.....Me encanta la mostaza

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  6. Ciertos días mejor ni haber nacido...

    Saludos (tétricos),

    J.

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    1. Hombre, que limpiar el polvo en balde tampoco es un drama. Perdón por la broma idiota. Luego hay días en las que te dan ganas de hacerle un templo muy ostentoso al óvulo y al espermatozoide.

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